lunes, 21 de abril de 2008

Palestina


INFORMA CASADELLIBRO.COM
NUEVO LIBRO

LIMPIEZA ÉTNICA DE PALESTINA

DE ILAN PAPPE


Los israelíes conocen como «Guerra de la Independencia» la de 1948. Para los palestinos es la «Nakba», la «catástrofe», puesto que su resultado fue uno de los procesos de limpieza étnica más amplios y dramáticos de nuestro tiempo: cerca de un millón de palestinos fueron obligados a emigrar a punta de fusil, abandonado sus tierras, sus bienes y sus hogares; hubo matanzas de civiles como la de Deir Yassin y cientos de poblados fueron destruidos deliberadamente.
Ilan Pappe, profesor de la Universidad de Haifa y el más prestigioso a escala internacional de los historiadores israelíes, obligado a publicar sus obras en el extranjero y a vivir en su país entre amenazas de muerte, revela en este libro, a la luz de documentos recientemente desclasificados, la verdad de una expulsión en masa que sigue haciendo hoy imposible la paz entre israelíes y palestinos, y que está en el origen de todos los problemas actuales del Oriente próximo.

Sobre Ilan Pape

Scott Wilson, The Washington Post

Traducción: Manuel Talens

Ilan Pappe, uno de los eruditos revisionistas conocidos en Israel como los "nuevos historiadores", empezó su carrera indagando en los mismos archivos de la guerra que Benny Morris [1]. Pero su trayectoria ideológica lo ha llevado a la orilla opuesta del abismo político israelí y a un aislamiento casi total.

Pappe y Morris no discrepan en los hechos que ambos ayudaron a desenmascarar sobre la creación de Israel, sino sobre qué lecciones sacar casi seis décadas después. Morris sostiene que la ascendencia del Islam radical es en gran parte responsable del conflicto de la región; en cambio Pappe es prácticamente el único entre los judíos de Israel que achaca la ausencia de paz al proyecto sionista de la creación de un estado judío en el Oriente Próximo árabe.

-El sionismo es mucho más peligroso para la seguridad de Oriente Próximo que el Islam -dice.

El historiador, que tiene 52 años, es profesor en la Universidad de Haifa, desde cuyo campus se divisa el próspero puerto al que sus padres llegaron desde Alemania hace siete décadas. Muchos de los parientes que se quedaron atrás murieron en el Holocausto. La familia de Pappe era apolítica. Él sirvió en el ejército en los Altos del Golán durante la guerra arabo-israelí de 1973.

Lo que Pappe llama su "travesía hacia los márgenes e incluso más allá" comenzó en la Universidad de Oxford, donde bajo la tutela del renombrado historiador árabe Albert Hourani redactó una tesis doctoral que se convirtió en su primer libro, Britain and the Arab-Israeli Conflict [Gran Bretaña y el conflicto arabo-israelí]. Cuando la Organización de Liberación de Palestina (OLP) fue prohibida en Israel, Pappe se relacionó con intelectuales palestinos.

-Mis investigaciones echaron por tierra todas las lecciones planteadas sobre la creación de Israel -dice.

Según Pappe, los profesores israelíes no criticaban la ocupación de los territorios palestinos por parte de Israel con la misma estridencia en las conferencias universitarias dictadas en el extranjero que en las páginas editoriales del país. Empezó a convencerse cada vez más de que el término territorios incluía todo Israel, no sólo los territorios que Israel se incautó en la Guerra de los Seis Días en 1967.

En 1996, Pappe se afilió a Hadash, el partido comunista antisionista mayoritariamente árabe, y se presentó sin éxito a las elecciones parlamentarias. Sus esfuerzos dos años después por organizar eventos en el campus para conmemorar el 50 aniversario de la “catástrofe", que es como los palestinos denominan la guerra de 1948-49, lo enfrentó en la universidad con el políticamente poderoso departamento de Estudios de la Tierra de Israel.

El presidente de la universidad empezó a pedir su dimisión.

-El debate de aquel año preparó el camino de la gran batalla, la segunda intifada -dice-. Miré a mi alrededor y vi que estaba solo.

Su familia dejó de hablarle a causa de su rechazo del Estado judío en la dedicatoria de su libro de 2003 A History of Modern Palestine: One Land, Two Peoples [Historia de la Palestina moderna: un territorio, dos pueblos], que dedicó a sus hijos: “Ojalá puedan vivir no sólo en una Palestina moderna, sino también pacífica”.

-Cuando luchaba contra la negativa generalizada de lo ocurrido en 1948 aún tenía esperanza -dice-. Pero el hecho de que la negativa haya desaparecido es incluso más preocupante. Quiere decir que mi punto de vista y el de los demás son insalvables. Ahora es un problema básico de moral y ética.

La guerra de Israel contra el grupo chií libanés radical Hezbolá el verano pasado convenció a Pappe de algo que había sospechado durante años: sus opiniones son irrelevantes en Israel.

Tanto Kiryat Tivon, el barrio de clase media alta donde vive en Galilea, como su universidad estaban al alcance de los misiles de Hezbolá. Pero dice que sus vecinos, la mayoría de los cuales son profesionales pacifistas, "enviaron a sus hijos a luchar y huyeron hacia el sur", sin cuestionar la decisión del gobierno de declarar la guerra tras la captura de dos soldados.

-Eso reforzó mi convicción de que ya no tengo nada que hacer aquí -dice Pape, cuyo libro más reciente se titula The Ethnic Cleansing of Palestine [La limpieza étnica de Palestina].

Ha aceptado un puesto en la Universidad de Exeter, en Inglaterra, y se mudará allí este año.

-Será un intento de ver si uno puede vivir fuera de este lugar -dice.

[1] Benny Morris, nacido en 1948, es historiador israelí y líder no oficial de los “nuevos historiadores”, un grupo de universitarios que contestan las opiniones mayoritarias sobre los orígenes del conflicto israelo-palestino. Véase, en inglés, http://en.wikipedia.org/wiki/Benny_Morris. [N. del T.]

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Fuente: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/03/10/AR2007031001252.html

Manuel Talens es miembro de Cubadebate, Rebelión y Tlaxcala.

www.xarxapalestina.org


viernes, 11 de abril de 2008

Taxistas eran los de antes




Primero fue Rolando Rivas, después Travis Bickle. Apenas unos años antes de la película de Scorcese protagonizada por Robert de Niro, Alberto Migré había puesto en la calle a Rolando, un tipo de barrio, con su familia, sus amigos taxistas, sus vecinos, la novia de enfrente y la mujer que un día le llega de golpe. Rolando conoce a una chica bien y Travis a una prostituta adolescente. Dicen o dijo Scorcese, que un relato de Dostoievski, Записки из подполья, o sea Memorias del subsuelo le sirvió de inspiración para su desesperado taxista, quizá para Migré fuera superarse en sus ya famosos teleteatros con esta historia de amor que mucho más es historia de porteños y de barrio. Rolando, como Travis, anda con el taxi, más tranquilo el porteño, viendo qué pasa, oyendo lo que le cuentan, pensando en el sentido de la vida, y no pocas son las amarguras que lo rondan. Pero sin extremos de tragedia, a paso cotidiano y emociones discretas. Muy distinto de Travis, vuelto de Vietnam, recorriendo las calles de noche, mirándose al espejo y preguntando "You Talkin' to Me?, clavando la vista en el espejo y apuntando con su persitente revólver. Sabía del horror. Rolando todavía no, el teleteatro empezó en 1972 y siguió hasta el setenta y tres. Taxi Driver es del setenta y seis. En ese año, en Buenos Aires, difícilmente Rolando podría haber sido como fue.

Qué taxistas aquéllos. Aguzaban la vista en su ciudad, Buenos Aires, New York, y dejaban en el pavimento la marca imborrable menos de sus ruedas que de sus ojos. Cada uno a su modo, buscaban alguna verdad y no les era ajeno el padecimiento de los otros.

Pero sobre todo, benditos ellos, no escuchaban Radio 10, no decían que acá hace falta mano dura, no protestaban porque esos piqueteros vagos cortan las calles, ni les molestaban los negros cartoneros.

domingo, 6 de abril de 2008

Basura soportada


Lo que sigue apareció en el castellano.org La Página del Idioma Español.


En la internet, detrás de las palabras
Daniel CassanyLa internet está cambiando el conocimiento de varias maneras: primero, lo está haciendo más accesible; más instantáneo y más social, dice Daniel Cassany. Este doctor en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Barcelona advierte que, no obstante, es muy ingenuo leer internet como se lee un libro, porque en la red hay mucho más basura que en un libro. Por eso, explica, vamos a tener que aprender a leer escritos en la internet de manera diferente a como leemos escritos analógicos.

domingo, 30 de marzo de 2008

Fruta y carne podrida


Recibido por alguien que está difundiendo esta contribución para que la estupidez alimentada interesadamente no se convierta en complicidad del crimen cotidiano que se está cometiendo, salvo que quiera ser explícitamente cómplice.

Consultar cifras en : www.leomiau76.blogspot.com

Zonceras

Estos días se ha hecho patente la absoluta actualidad de lo que Jauretche analizó en detalle en su libro "Manual de Zonceras Argentinas". Las Zonceras, siguiendo a Jauretche, son "...principios introducidos en nuestra formación desde la más tierna infancia - y en dosis para adultos- con la apariencia de axiomas, para impedir pensar las cosas del país por la simple aplicación del buen sentido." Es decir que la zoncera actúa anulando la capacidad de análisis de los zonzos a partir de su propia situación, empujándolos a aceptar como verdad incuestionable el resultado de un análisis hecho por otro, con otros fines e intereses. Por eso, la fuerza de las zonceras "...no está en el arte de la argumentación. Simplemente excluyen la argumentación actuando dogmáticamente mediante un axioma introducido en la inteligencia –que sirve de premisa- y su eficacia no depende, por lo tanto, de la habilidad en la discusión como de que no haya discusión. Porque en cuanto el zonzo analiza la zoncera - como se ha dicho- deja de ser zonzo."

En este post vamos a intentar "deconstruir" (que término más sofisticado!) alguna de las zonceras que más han circulado por estos días, con el objetivo de promover la reflexión y recuperar a algunos azonzados.

¿Quién no ha visto por estos días a señoras (no de las de triple apellido), a camioneros varados en la ruta, a gente que poco se beneficia de las ganancias del agro, diciendo cosas como éstas?

1. "¡Las retenciones del 45% es como si te sacaran la mitad de tu sueldo! ¿Por qué no les sacan la mitad del sueldo a los políticos".

Refutación: En primer lugar, hay que hacer una distinción muy básica. Una cosa es un salario, otra son los beneficios, y otra la renta. Un salario es algo que percibe una persona por realizar un trabajo en relación de dependencia, durante una determinada cantidad de horas diarias, durante un período determinado de tiempo, que suele ser un mes.

El producto del trabajo de esa persona es propiedad de su "patrón", que a posteriori lo vende para realizar los beneficios de su negocio. En este caso, el trabajador rural trabaja de sol a sol, en negro, sin seguridad social, por el peor salario de la argentina, y las retenciones no le van ni le vienen: lo expolian igual.

El beneficio es el ingreso que percibe el capitalista como resultado de comprometer su capital en una actividad productiva, que puede ser industrial, comercial, agropecuaria, etc. El capitalista pone plata, contrata trabajadores, compra o alquila maquinarias, tierra, etc., y luego se lleva un beneficio proporcional a su inversión. En el campo el modelo de capitalista es Grobocopatel, que no es propietario de extensiones de tierra infinitas, pero dispone de una gran masa de capital, alquila mucha tierra (en genera los contratos por estos días se basan más que en adelantar un alquiler en compartir los beneficios de la cosecha), pone las máquinas, levanta la cosecha, y se lleva su beneficio.

El rentista es el que es propietario de las tierras y las alquila. A medida que el precio de los granos es más alto, el precio de alquiler es mayor, y el rentista se lleva más plata por el solo hecho de haber tenido la suerte de heredar un campo. De laburar, ni hablar.
Ahora, en muchos casos, el capitalista y el rentista son la misma persona, y los beneficios se confunden con la renta. Pero ojo! Nunca se confunden con el salario.

Cuando un propietario de un campo explota su propio terreno (rentista y capitalista) y sube el precio internacional de los granos, suben sus ingresos porque sube la renta, y porque los beneficios superan a los beneficios normales transformándose en beneficios extraordinarios.
Los beneficios en una economía de mercado competitiva tienden a ser proporcionales a la inversión en todas las ramas de actividad, es decir, un capitalista a lo que aspira cuando pone plata en algo es a obtener esa tasa "media" de ganancia. Si obtiene menos se cambia de actividad, si obtiene más está de recontra fiesta. Por consiguiente, lo que sube cuando el precio de los granos se dispara es la parte de su ingreso que no es ni proporcional a su inversión, ni proporcional a su esfuerzo, sino proporcional a la cantidad de hectáreas que heredó de su papá o que compró en un momento de precios bajos de la tierra (como el 2002).

Las retenciones en estos casos permiten que el Estado (no el Gobierno!) se apropie de la renta extraordinaria. Esa plata que llueve sin correlación con el esfuerzo. Los dueños de la tierra reciben un poco menos por su privilegiada posición de propietarios, y los capitalistas reciben un beneficio más cercano al beneficio normal (aunque sigue estando bien por arriba en el campo). ¿Los trabajadores? Los pocos que quedan con el avance de la siembra directa, siguen cobrando 1.000 pesos por trabajar de sol a sol. O sea, esto lejos está de tratarse de un impuesto al salario, o al trabajo.

2. "El campo somos todos, si al campo le va mal, a todos nos va mal." O bien: "Yo vengo a apoyar al campo porque la carne está muy cara, y ellos son los que producen y saben como hacer las cosas."

Refutación: En primer lugar hay que decir que con este nivel de retenciones al campo lejos está de irle mal. Tal como han mostrado muchos estudios, su nivel de rentabilidad por hectárea con las retenciones actuales está por sobre el nivel de rentabilidad del mes de diciembre último (que era uno de los picos históricos de rentabilidad).

En segundo lugar, si al campo le fuera tan bien como el campo pretende, es decir, igual que ahora pero con retenciones mucho más bajas, el resto de la sociedad la pasaría bastante mal. Estos datos han estado circulando estos días, pero vale la pena repasarlos. Sin retenciones el kilo de carne superaría holgadamente los $20 para los cortes populares (el asado ya andaba por los $15), el litro de leche sin retenciones y subsidios andaría por los $3,5; el precio del litro de aceite pasaría de los $8 de ahora a unos $15, el kilo de pan subiría al menos un 50%, y así podríamos seguir. Es decir, el campo, haciendo las cosas como ellos saben, nos daría de comer a precios de Nueva York, haría reventar el modelo económico, y nos dejaría nuevamente con un ejército de pobres, desocupados e indigentes. Estas ideas de laissez faire son uno de los lamentables legados de la dictadura y el menemismo, que habitan en los más recónditos rincones de las cabezas argentinas.

En tercer lugar, teniendo en cuenta que si el campo funcionara sin intervención los precios serían mucho más altos, el tipo de cambio sería mucho más bajo, y la re-industrialización se iría al tacho. Como el campo no puede absorber mucho más del 30% del empleo, siendo muuuuy generosos, la pregunta que hay que hacerse es ¿quiero volver a mendigar trabajo? Si la respuesta es no, entonces el estado tiene que intervenir fuerte sobre el sector agropecuario.

El campo lo que sabe es producir, pero lo que quiere además es llevarse toda la plata que pueda. De lo que se trata acá no es de atentar contra el sector, sino de evitar que su bonanza sea la miseria del resto.

3. "Que la plata se la quede el campo, total sino Cristina se la gasta en carteras, aviones y botox."

Refutación: El saldo del aumento de retenciones es de u$s 1.500 millones. La recaudación total por retenciones anda en los $20.000 millones. Supongamos que Cristina es una chora, y se compra las carteras y el avión con la plata de los productores agropecuarios. Hagamos la cuentita: $20.000 millones de retenciones - $200 millones de avión presidencial (que sirve para que nuestro Presidente electo democráticamente no se caiga en pleno vuelo, cosa que a muchos de los manifestantes de capital, de sangre golpista, les gustaría bastante) -0,03 millones en carteras (pongámosle 1.000 dólares por cartera, y treinta carteras; o una cartera de 30.000 dólares)
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$ 19.799,97 millones de pesos para pagar deuda externa, mejorar jubilaciones, realizar obras de infraestructura, llevar a cabo planes de empleo para la juventud arruinada por la crisis que no tiene la suerte de tener 400 hectáreas en Gualeguaychú.

4. "Me solidarizo con los pequeños y medianos productores, ellos con estas retenciones no pueden subsistir."

Refutando: Dejemos de lado a los pequeños. Ahí hay que hacer políticas focalizadas, que deberían apuntar sobre todo a la generación de más valor agregado que a otra cosa, porque un campo de 50ha. no tiene la escala para soja. Las retenciones móviles hay que sostenerlas, e incentivar a los pequeños mediante subsidios a que hagan otra cosa (leche, carne, chancho, etc).

Ahora, los llamados medianos que aparecieron en la tele estos días, que dicen que tienen "solo" 400ha en Gualeguaychú, se olvidan de decir que su "pequeño patrimonio" asciende a valores que están entre los U$s2 y los u$s4 millones (sí! cuatro palos verdes!), y que tienen un resultado por cosecha de entre $500.000 y $700.000, a lo que se debería sumar lo que obtienen por soja de segunda o trigo. Es decir, lejos están de quedar al borde de la quiebra. Lo que están defendiendo estos tipos es su rentabilidad superlativa. Y lo están haciendo a costa del resto de los argentinos, bloqueando el acceso de alimentos a los centros urbanos, generando escasez, y subas de precios.

5. "Los cortes de ruta están justificados, son legítimos."

Refutando: Este tipo de posiciones se deja traslucir sobre todo en los medios televisivos. Los periodistas parecieran no presentar ninguna objeción a que un grupo de manifestantes corte las rutas de acceso a los centros urbanos de todo el país. Es muy preocupante esto, y muy indignante. Cuando los piqueteros "de tez morena", "negritos", "cabezas", o simplemente "pobres", cortaban las rutas para hacer oír su voz desesperada porque se habían quedado sin trabajo hace años, porque no tenían para darle de comer a su familia, porque reclamaban al menos la asistencia del estado para no ver desnutridos a sus hijos, los medios los calificaban de "subversivos" y "delincuentes", se les achacaba que la constitución no permitía ese tipo de manifestación, se los acusaba de agredir a la sociedad. Recordemos que los piqueteros "morenitos" nunca amenazaron con desabastecer a las ciudades, lo más lejos que llegaron fue a generar caos vehicular.

¿Por qué ahora los periodistas no ponen caras serias, por qué no dicen que esto es inadmisible, que la libertad de uno termina cuando empieza la del otro, que estas medidas son subversivas, que hay que ponerle fin a esta situación metiendo palo y bala? Acaso no es bastante más grave desabastecer a todas las ciudades en defensa de las ganancias extraordinarias que generar un poco de caos en defensa de la subsistencia?

Concluyendo...

Esperemos que estos puntos de reflexión sirvan para que alguno reconsidere su apoyo a los reclamos "del campo". Que la reflexión le permita dejar de repetir los argumentos de terceros que van en contra de los propios intereses, y de los del colectivo social. En este conflicto estar a favor de las retenciones no es estar a favor del gobierno, es estar a favor de una política económica redistributiva, que además es un pilar central de un modelo económico que permite pensar en un país inclusivo, con trabajo y perspectivas para todos. Al gobierno le falta mucho para poder autoproclamarse "el gobierno de la redistribución del ingreso", pero si no puede implementar medidas como esta, ni Cristina ni nadie va a poder avanzar ni medio metro en el sentido de sentar las bases para un país más justo.

sábado, 29 de marzo de 2008

El campo invisibilizado


REHENES DE MONSANTO (O COMO BRAMAN LAS CACEROLAS LLENAS DE SOJA DEL OBELISCO, Y NADIE OYE LAS CACEROLAS SIN TIERRA DE SANTIAGO DEL ESTERO).

Dedicado a la gente del Mocase, y a los expulsados por la soja, la codicia, la ineptitud de los gobiernos, las topadoras y los plaguicidas.

Por

Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo.

Premio Nóbel Alternativo (Estocolmo, Suecia)

Presidente de FUNAM.

Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina).

Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías. Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sí cuando son cómplices necesarios del país sojero. Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires. Que duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero. Que duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano. Que duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita. Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el Grupo Grobocopatel. Qué duro es ver el rostro reseco de Doña Juana expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja. Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos. Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte. Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los campesinos echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de Basf y las palas mecánicas con aire acondicionado. Qué duro es saber que nadie habló en nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas. Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos solo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales. Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo. Qué duro es recordar que el 80% de los bosques nativos ya fue destrozado, y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados. Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte, y cómo lo reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte. Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el silencio de la gente buena. Qué duro es saber que miles de Argentinos están expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja. Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis porque el estado no hace estudios epidemiológicos. Qué duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos, y que Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia Boliviana. Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que las topadoras y el monocultivo. Qué duro es comprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de generaciones de Argentinos que todavía no nacieron. Qué duro es ver las imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan. Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche solo circularán en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro chaco semiárido para que rápidamente tengamos 19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua. Muy cerca de ellos las cacerolas abolladas vuelven a la cocina.


Dr. Raul A. Montenegro, Biologo
Presidente de FUNAM
Premio Nobel Alternativo 2004 (RLA-Estocolmo, Suecia).
Profesor Titular de Biologia Evolutiva,
Universidad Nacional de Cordoba (Argentina)

lunes, 24 de marzo de 2008

Una carta


De Bernardo Alberte (h.)
En este nuevo aniversario quiero compartir con ustedes la carta que mi padre escribiera a Videla horas antes de ser asesinado el 24 de marzo de 1976.

En la madrugada del 24 de marzo de l976 era asesinado por fuerzas combinadas del ejército y policiales, el Tcnel. (R.E.) Bernardo Alberte; horas antes había terminado de escribir esta carta donde denunciaba la represión ilegal y la complicidad de las F.F.A.A.

Buenos Aires, 24 de marzo de 1976.

Al Sr. Teniente General

D. Jorge Rafael Videla

Comandante General del Ejército

S / D

Me dirijo a Ud. a los efectos de informar lo siguiente:

1.- El día 20-III-76, a las 20 horas, un grupo armado intento secuestrarme, en mis oficinas de la calle Rivadavia 764, 1º, con el aparente propósito de asesinarme. Acababa de retirarme del lugar elegido por esa banda armada unos minutos antes, lo que me permitió observar el operativo desde la calle, así como el gran despliegue de elementos materiales y humanos utilizados.-

2.- La observación personal de los hechos me permite asegurar a Ud. que se trataban de efectivos de seguridad, que luego de detener a tres personas que se encontraban en las citadas oficinas, esposarlas, vendarle los ojos y cargarlas en los vehículos, se desplazaron velozmente por la calle Rivadavia hacia el oeste, sin poder seguirlos, por no poder disponer de vehículo propio en ese momento. El desplazamiento se produjo con los acostumbrados toques de sirena de los vehículos policiales.-

3.- El día anterior en un operativo vinculado con el ya descripto fue secuestrado y luego asesinado el joven peronista Máximo Augusto Altieri.-

4.- En las citadas oficinas desarrollo actividades políticas vinculadas al Movimiento Peronista, formando parte de la Corriente Peronista “26 de Julio” cuyo ideario surge de la documentación que adjunto.-

5.- La presente denuncia formal y escrita la presento en esta oportunidad luego de haber agotado todos los medios para averiguar el paradero del joven Altieri, vivo, lo que conseguí, pero muerto el día sábado 20, después de gestiones infructuosas realizadas en ese Comando General; en el Ministerio del Interior y a través de vinculaciones personales con camaradas relacionados con los Servicios de Informaciones.-

6.- La búsqueda personal realizada junto a su padre, fue facilitada por compañeros peronistas de la Municipalidad de Avellaneda y por personal policial de la Comisaría 1ª. de esa ciudad, lo que me permitió hallarlo acribillado a balazos en la morgue del cementerio de Avellaneda, sin identificar, en avanzado estado de descomposición, con el vientre abierto y con las vísceras al aire. El cadáver era un simple N.N., a los cuatro días de haber sido encontrado por la policía de Tristan Suárez, en su jurisdicción, habiendo fallado en él el método eficaz y habitual de identificación sin causa justificada.

7.- Es muy probable que si no hubiera mediado la decisión de encontrarlo y la colaboración del personal descripto hubiera desaparecido toda posibilidad de que sus familiares ejercieran el derecho de darle sepultura cristiana.-

Estos son los hechos que informo al Sr. Comandante General, pero que como información sintética y descripción objetiva, no tiene mucha importancia dentro de todo el contexto de violencia que caracteriza la situación política argentina, si no va acompañada de una apreciación que me siento con el derecho de hacer y con la obligación de señalar, por mi condición de Jefe retirado de las F.F. A.A., cuya trayectoria dentro de la Institución el Sr. Comandante General conoce bien; por mi actuación política dentro del Movimiento Peronista, donde ocupe la mas alta jerarquía dentro del país durante parte del exilio del General Perón y por la militancia política que continuo realizando dentro del movimiento mayoritario, lo que me confiere, por lo menos, la experiencia que muchos necesitan para acceder a una realidad que se les escapa y que los supera, lo que es grave cuando ello le ocurre a quienes tienen la responsabilidad de asumirla, comprenderla y conducirla con acierto.-

En mis apreciaciones el Sr. Comandante encontraría excesos si no aclarara que me siento en condiciones de dirigirme a Ud., no con mis simples atributos de oficial retirado de las F.F.A.A., que me subordinarían y me limitarían, y por consiguiente, harían de mis consideraciones una formal, simple e insuficiente apreciación que carecería de valor.-

Sin dejar de expresarle a Ud. el respeto que me merecen ciertas jerarquías, puedo asegurarle que la vida me ha enseñado a superarlas a todas, cuando de la necesidad de expresar el pensamiento se refiere. Esa fue mi norma, aun desde joven oficial; frente a Generales de la envergadura inigualada del General Juan D. Perón; frente a políticos y militantes; frente a los hechos simples y los más graves.-

Esto me lo enseño la vida que transite como joven y como viejo como pobre y como rico; como obrero y como patrón; como militar y como civil; como jefe y como subordinado; como subversivo y como político; como libre y como preso;como perseguido, como prófugo, como exiliado, como peronista.-

Sin duda avanzamos hacia un enfrentamiento hacia el que se nos quiere llevar gradualmente con falsas opciones y manejando falsos valores y alarma observar la ligereza y hasta la irresponsabilidad con que ciertas personas y ciertos sectores que tienen poder, poder transitorio, alientan el enfrentamiento con hechos o con palabras.-

Y apuntando con este concepto a nuestros camaradas de las F.F.A.A. inquieta escucharlos en sus discursos fúnebres, por ejemplo, cuando ante sus muertos pareciera que quieren superar con palabras posturas que deben asumir con hechos silenciosos y positivos. Yo también tengo esa experiencia de discursos fúnebres. Hable en homenajes ante nuestros obreros y militantes muertos y también ante camaradas fusilados por otros camaradas, y comprendo ahora que no alcanzan las palabras, ni los discursos, ni las oraciones fúnebres ni las homilías de nuestros santos pastores de la Iglesia, para ocultar las causas que generan la violencia que esta entre nosotros desde hace mucho tiempo.-

Reconozco que el que utiliza un muerto, su muerto, para desahogar su “bronca” por la injusticia de esa muerte, tiene derecho a hacerlo. Pero si siguiéramos en esa puja de exaltar a nuestros muertos,

¿ Quien tiene más derecho ?

- Aquel que tuvo la oportunidad de asistirlo y por lo menos, tocarlo aun caliente y desangrándose, o verlo recién “acicalado” por la funeraria, preparado para el homenaje y para transitar “limpio” hacia la gloria.

- O aquel que tiene que recogerlo sucio de un zanjon o de un pastizal, acribillado salvajemente; indefenso y maniatado, torturado y vendado sus ojos, en alto grado de descomposición, como dicen las autopsias, o como decimos nosotros, podrido y en condiciones de ser ya comida de gusanos ?.-

Este es el destino de muchos de nuestros militantes y de nuestros obreros. ¿ Puede algún Coronel o algún General, asumir alguna vez, con su discurso, una tragedia como esta ?. Le ahorro la respuesta : no lo haga. Yo ya no lo hago más. No bastan ni sirven las palabras para evitarla.-

¿ Que nos pasa a los argentinos ? cuando aceptamos clasificar a los muertos en “deseables” o “ indeseables”; cuando nos acostumbramos y hasta toleramos y propiciamos los excesos del poder, cuando renunciamos al debate y aceptamos que los detentadores de ese poder puedan considerar que en todo caso sus excesos puedan encuadrarse jurídicamente en figuras como “excesos de defensa” u otros inventos; cuando negamos por boca de Generales de la Nación la democracia, con el argumento de que se podría propiciar un “gobierno ateo, materialista y totalitario” ?.-

Con estos conceptos no pretendemos enjuiciar a las F.F.A.A., porque no somos jueces y si lo fuéramos no tendríamos el poder para hacer cumplir la justicia. Solamente, hacer reflexiones que permitan comprender la necesidad de la autocrítica, que no se observa en la severidad de los pronunciamientos militares que ya es costumbre repetida escuchar.-

Nosotros no consideramos a las F.F.A,A. como una institución poseedora de valores inmutables, sino como una institución humana que actúa para bien o para mal, de acuerdo a los hombres que circunstancialmente las dirigen. No son mejores ni peores que los hombres que la componen, y por consiguiente, no existe la continuidad histórica que iguala a todos los militares a través del tiempo con un mismo sello de excelencia, desinterés o patriotismo; tampoco el merito de una época alcanza a los protagonistas de otra, salvo que la revaliden con su propia conducta. Y lo mismo en lo que atañe a conductas infamantes. Los meritos de San Martín no apañan a Quaranta, ni Fernández Suárez infama a Belgrano, a Dorrego o a Guemes. Podemos admirar al Almte Browm y negar al mismo tiempo a Rojas y a Benigno Varela. Podemos sentirnos deudores y herederos de tantos milicos que regaron con su sangre el suelo de América y de la Patria y no por ello atenuar nuestro juicio sobre los oficiales cómplices, ejecutores y consentidores de vejámenes y torturas.-

Sin duda este es un criterio antagónico con el que sustentan muchos militares que tienen un extraño concepto de su parentesco con la historia y con la gloria. Pero es claro, y si se lo recalca así tan crudamente, es para evitar que se sigan cultivando prejuicios indiscriminados de un patriotismo que luego la historia nos revela como falso.

Es que los argentinos tenemos una ingrata experiencia acumulada en este siglo. Cuando con el argumento siempre esgrimido y ahora repetido, de la necesidad de defender “un estilo de vida”, nuestro estilo de vida, el Ejercito protagonizo como represor la historia de la “Patagonia trágica” y los obreros lo hicieron como mártires; cuando desde aviones navales con tripulación también de políticos se bombardeo al Pueblo en la Plaza de Mayo; cuando se fusilo en la Penitenciaria Nacional; en José León Suárez y en Campo de Mayo; cuando se fusilo en Trelew; cuando militares intervinieron en la profanación del cadáver de Evita, cuando el Ejercito en un gran operativo pretendió impedir el reencuentro del Pueblo con su líder; cuando representantes de las tres armas concurren a convocatorias de lo mas representativo de las empresas “lideres” y lo mas rancio de los terratenientes y ganaderos, para considerar la situación económica nacional y formular criticas al gobierno, sin asumir las propias, etc., la preocupación se apodera de los sectores populares, especialmente cuando se anuncia que el Ejercito intervendrá en la “subversión en las fabricas”, lugar de trabajo de nuestros obreros y nada se dice de hacerlo en las empresas, lugar de expoliación del país y del patrimonio nacional.-

La situación es seria y también dramática, no solo para los trabajadores, sino también para las propias F.F.A.A., impulsadas a avanzar en un terreno, donde por plano inclinado serán llevadas a sustituir a las policías de los ambientes fabriles, hasta ahora privadas, y a ser custodios de los intereses de una de las partes, precisamente la menos indicada para representar el interés general.-

A todas estas reflexiones dan lugar los 7 puntos primeros de esta nota, que describen una situación concreta.-

Si a ello agregamos que bandas armadas se desplazan por la Capital de la Republica y por los centros poblados, sin respuesta alguna de las fuerzas encargadas del orden y sin que las autoridades responsables (en este caso el Jefe de la Policía Federal) tomen conocimiento, el problema es mas grave, no porque supongamos que el General jefe de esa policía no quisiera impedirlo, sino porque no puede : los hechos y las cosas lo superan.-

Si además, en las averiguaciones del paradero del joven Altieri y en otras realizadas, comprobamos que su caso no es el único, que las morgues renuevan diariamente sus depósitos de cadáveres acribillados y que los órganos de seguridad no se asombran, de ningún modo, sino que lo aceptan como común y normal, comprendemos que el pesimismo sobre la verdadera y grave responsabilidad y misión de las fuerzas del orden se ha apoderado de ellas, en el mejor de los casos, pues hay otros en que se las puede suponer cómplices de esas matanzas.-

Si escuchamos decir a funcionarios policiales que el joven Altieri ha sido “ajusticiado”, comprobamos a que nivel llego el respeto por el concepto de la justicia, a cuyo servicios ellos deber estar.-

Todos estos hechos se han producido en el ámbito con el que ese Comando en Jefe esta relacionado, por la función que ha asumido y es por ello que lo pongo en su conocimiento.-

Solamente y como colorario de todo esto corresponde hacer una ultima reflexión. Frente al concepto ya asentado de la inhabilidad de las F.F.A.A. para el ejercicio del poder político, experimentado en tres desgraciadas oportunidades en lo que va de este siglo, comienza ya a extenderse en la opinión publica el mismo concepto, pero en funciones que parecieran mas especificas de esas fuerzas: la del mantenimiento del orden y de la seguridad de las personas, a cuyo servicio han puesto ya oficiales en actividad.-

Por ultimo hago saber al Sr. Comandante General que denuncias similares sobre el hecho a que da lugar esta, han sido formuladas ante instituciones políticas, de la Iglesia, empresarias, obreras y profesionales, donde a cada una se le hace conocer nuestro pensamiento sobre las responsabilidades de cada una.-

Saludo al Sr. Comandante General

Bernardo Alberte

Tcnel. ( R.E.)

jueves, 20 de marzo de 2008

Fondo en superficie

Cantos rodados que las plantas de los pies con herida tocan para hacerse fuerte apoyo pulido igual que las piedras trabajadas por el continuo mar cuyo fondo apenas entrevemos en la orilla rugosa.

domingo, 9 de marzo de 2008

Cenizas poblándose


Cenizas poblándose

cenizas en el cenicero

cenizas en un campo

cenizas escondidas no se sabe dónde

cenizas del encarcelado

cenizas lo que fue y no será

cenizas de urna pulida

poblándose en el cenicero

salpicando plantas que no ve

el encarcelado ni sabe

dónde cenizas habrán sido las que

serán cenizas más tendrán sentido

no se sabe dónde y no

ceniceros luctuosos en un campo

de floridas mientes dolorosas

porque cenizas enamoradas

no pueblan el campo encarcelado

en donde siguen las plantas limpias

sin saber qué no será más

y serán sentidas poblándose

el entresijo, el aguacero, tierna copa

cadena esmerilada, cenizas fuera

agarrotadas en el campo de flores llovidas

en caja turbia aprisionadas como carcelero

poblando por jamás y siempre

de vuelo circular el aire tierno, malparida luz

y suelos de seca o barro endurecido.

sábado, 9 de febrero de 2008

Horizonte de mundo

Vueltas y vueltas, escribiendo y borrando, ahí me hizo carne eso de la falta de palabra ante la impotencia, el horror. Conviviendo con el genocidio, discreta o nulamente mencionado. Ante lo cual parecen disminuir a dimensiones microcópicas los afanes cotidianos, la búsqueda de la palabra justa y hasta el silencio inscripto entre huecos y jirones. La vida sigue con sus haberes y deberes, fatigas y contentos. Nomás no olvidar que entretanto, al mismo tiempo, cuando esto u otra cosa hago, digo o escribo está eso, horizonte de mundo. Al silencio, "Silencio"

Silencio

Edgar Lee Masters


He conocido el silencio de las estrellas y del mar,
Y el silencio de la ciudad cuando calla,
Y el silencio de un hombre y una mujer,
Y el silencio por el que la música sólo encuentra su palabra,
Y el silencio de los bosques antes de los vientos de la privavera,
Y el silencio de los enfermos
Cuando sus ojos vagan por la habitación.
Y pregunto: ¿Para qué cosas profundas
sirve el lenguaje?
Una bestia del campo se queja unas pocas veces
Cuando la muerte se lleva a su cría.
Y nosotros nos quedamos mudos ante realidades
de las que no podemos hablar.

Un chico curioso le pregunta a un soldado viejo
sentado frente a un almacén
--¿Cómo perdiste la pierna?
Y el viejo soldado se queda sin palabras
o desvía el pensamiento
porque no puede concentrarlo en Gettysburg.
Y vuelve jocoso
Y le dice: Un oso me la comió.
Y el chico se maravilla, mientras el viejo soldado
Mudo, débil, sobrevive a
Los fogonazos de los revólveres, al trueno del cañón,
Los gritos de los asesinados,
Y a él mismo tendido en el suelo,
Y a los cirujanos del hospital, los cuchillos,
Y a los largos días en cama.
Pero si pudiera describir todo esto
Sería un artista.


Pero si fuera un artista debería haber palabras más hondas
Que él no podría describir.

Está el silencio de un gran odio,
Y el silencio de un gran amor,

Y el silencio de una profunda paz interior,
Y el silencio de una amistad traicionada,
Está el silencio de una crisis espiritual,
A través del cual, el alma, exquisitamente torturada,
Llega a visiones que no pueden pronunciarse
En un reino de vida superior.
Y el silencio de los dioses que se entienden sin hablar,
Está el silencio de la derrota.
Está el silencio de los injustamente castigados;
Y el silencio de los agonizantes cuya mano
de pronto toca la nuestra.
Está el silencio entre el padre y el hijo,
Cuando el padre es incapaz de explicar su vida,
Y por eso mismo resulta incomprendido.

Hay el silencio que crece entre el marido y la mujer.
Hay el silencio de aquellos que fracasaron;
Y el vasto silencio que cubre
A las naciones quebradas y a los líderes vencidos.
Está el silencio de Lincoln,
Pensando en la pobreza de su juventud.

Y el silencio de Napoleón
Después de Waterloo.

Y el silencio de Juana de Arco
Diciendo entre las llamas, "Jesús Bendito"...
Revelando en dos palabras toda la pena, toda la esperanza.
Y hay el silencio de la vejez,
tan lleno de sabiduría que la lengua no pronuncia
las palabras inteligibles para aquellos que no han vivido
La gran extensión de la vida.

Y está el silencio de los muertos.
Si nosotros, vivos, no podemos hablar
de profundas experiencias,
¿Por qué asombrarse de que los muertos
no nos hablen de la muerte?
Su silencio será interpretado
Cuando nos acerquemos a ellos.








jueves, 15 de noviembre de 2007

Las palabras y las cosas






Aprobada por la Legislatura de la Ciudad, la nueva ley de Ministerios entra en vigencia el 10 de diciembre al asumir el nuevo Jefe de Gobierno.
Los Ministerios serán: de Coordinación o Jefatura de Gabinete de Ministros; Hacienda; Justicia y Seguridad; Salud; Educación; Desarrollo Urbano; Cultura; Desarrollo Social; Desarrollo Económico y de Ambiente y Espacio Público. Además están en la estructura las Secretarías General; Legal y Técnica; y de Comunicación Social. Las carteras que desaparecen son las de Gobierno, Derechos Humanos y Sociales, Gestión Pública y Descentralización y Medio Ambiente.

Ejercicio de interpretación: leer atentamente los nombres de los ministerios nuevos y de los “que desaparecen” (sic, página de la Legislatura). ¿Qué conclusiones pueden sacarse respecto de las políticas a implementar en la ciudad?

lunes, 3 de septiembre de 2007

Equilibrio controlado


la inmóvil balanza sostiene
la pesa única de antemano clavada
por lo que el otro plato,
kilos de vidrio, libra de carne
no va a inclinarse un milímetro demás

domingo, 26 de agosto de 2007

A los entusiastas votantes de PRO




¿Cuándo se empezará a escuchar la frase "Yo no lo voté" ante hechos como el impuestazo porteño que le allana el camino al electo Jefe de Gobierno y sus válidos secuaces?


Respuestas:

-cuatro meses
-dos meses y medio
-quince días
-veinticuatro horas?


viernes, 24 de agosto de 2007

La otra cara de la estupidez visible


Hay presencias insustituibles, como la de Silvia Bleichmar, nos quedan desde luego sus numerosas y lúcidas palabras. El texto que sigue es la contraversión de un discurso que tanto merodea por todas partes, frívolo, banal y supuestamente único.



Los hijos del setenta / Silvia Bleichmar

Y sin embargo allí están: testimonio de la fuerza y de las reservas morales de una generación que se negó a su destitución y que los sostuvo no sólo a fuerza de reminiscencias sino de proyectos. De una generación a la cual injustamente se la acusó de deificar la muerte, cuando estos hijos dan cuenta del profundo anhelo de vida que la agitó.

Rescatados no sólo por el amor de la familia sino por la convicción de gran parte de la sociedad que había asistido a la infamia más brutal de la historia argentina en el siglo XX, fueron sus abuelas quienes lograron no sólo su recuperación sino generar en el conjunto de la sociedad la convicción de que no se trataba de un asunto privado, de un "derecho de familia", sino de una garantía necesaria para poder consolidar a las futuras generaciones sobre asentamientos más justos y seguros.

Cuando cada uno de estos niños recupera una identidad expropiada, se convierten en un paradigma de la sociedad toda: sólo el retorno a nuestros padres fundacionales, después de tanto apropiador que nos despojó de raíces y proyectos de origen, puede reparar nuestro exilio de más de un siglo de un país que no nos permitió su apropiación.

Las derrotas no se pueden medir por las batallas perdidas sino por la propuesta para las generaciones siguientes. La derrota es mucho más que un reconocimiento de los límites de la lucha, es la renuncia definitiva a nuevas batallas, la despedida de todo aquello por lo que se ha peleado. Conlleva, incluso, la renegación de los objetivos sostenidos. Los derrotados se arrepienten no sólo de sus propias acciones sino incluso de aquello que los motivó a realizarlas. En esto consiste la derrota, porque se puede revisar el camino recorrido y los abismos a los cuales uno se asomó sin por ello renunciar a seguir caminando.

El golpe del 76 no derrotó a una generación: la masacró, la expulsó de la Patria, la encarceló y torturó, y brutalmente pretendió arrancarle no sólo sus proyectos políticos sino sus sueños e ideales: tornarla cínica, despojada de carácter, acomodaticia con las circunstancias, reducida a lo posible. Se le propuso a cada argentino llevar hasta el extremo el individualismo de salvarse sólo, el terror de ser dañado no por los represores sino por los amigos que estaban en riesgo, ya que su propio destino podía alcanzar como onda expansiva a quienes los rodeaban. También se les ofreció a cambio de la moral un bono para canjear justicia por chatarra comprada con el uno a uno: un ser humano por una videocasetera, la educación por el shopping, un torturado por un viaje a Disney, la vista gorda por unas vacaciones en el Caribe,... Esta fue la herencia moral que pretendieron dejar los dictadores de los setenta.

Y sin embargo, en estos chicos que siguen negándose a concebir al otro como un enemigo, que escriben y hacen música, estudian y enseñan, se juntan en los recitales de rock y cantan a voz en cuello, crispados o irónicos "La argentinidad al palo" para levantarse al día siguiente y trabajar, cambiar los pañales de sus hijos, buscar la supervivencia cotidiana, rastrear en la historia para entender, una vez más, quiénes son, de dónde vienen, por qué nos pasó lo que nos pasó, cómo levantarnos de nuestros propios abismos... En estos chicos la derrota se arrincona, expulsada cada vez más a los límites extraterritoriales de los fantasmas colectivos y no de las acciones diurnas que la desmienten.

Por eso los hijos del setenta nos conmueven: son como una parte de nosotros mismos que nacieron, ya, atravesados por una experiencia que los hace desplegar lo posible sin renunciar a lo anhelado. Maduros desde chiquitos, obligados a ser responsables desde siempre, atravesados por la Historia, tratando de apropiarse de ella, lvan a la búsqueda de los sueños de las generaciones anteriores. Y como Sebastián, el "Nieto 82" recuperado, cuando abraza a sus abuelos y los consuela de tanto tiempo perdido, saben que para ellos el tiempo por delante se tiñe de sabores y olores anhelados, aún sin imágenes ni nombre.

[Artículo publicado en Caras y Caretas Año 45, marzo de 2006]

jueves, 23 de agosto de 2007

Cuatro horas de ilusión aproximadamente


cuándo puede una ilusión apañar suave ternura y estarse, por cuatro horas o poco más afincar, por ahí, pura alta paz alrededor y sonrisa con misterio
habrá así de quedar, cuatro horas congelada, habrá sí, así, y aun si, aun si, y cuando, minuto más, minuto menos, sobrecargado de malditas intenciones o falta corazón o sobra espina o juntamento eso todo la bella dulce trastocada en fueria triste se esfuma del golpe, de golpe deja bruma invisible, del golpe que ha impuesto, única, triunfosa, la señoría del desprecio, el indudable y para más, confirmado, y el gesto imperativo, imperativo el gesto dedo alzado y nula voz a la pureza de la espera confiada, añica la ilusión con servil y mentirosa realiad sin contrapartida más que palabritas ahí, disimulando disimulo, inferenciando indiferencia, y unos fondos que de tan estuchados, estuches de cartón brea no son más que no, no son más, no son, no, y ahí queda

domingo, 24 de junio de 2007

Silencio


Veinticuatro de junio, anochecida de invierno. El frío en las calles vacías es tan fuerte como el silencio cortado de tanto en tanto por alguna sirena fugaz. Solamente se oye nítido ladrar a un perro, el ladrido alargándose se hace asordinado canto. También un 24 de junio, en 1935, Carlos Gardel moría en Medellín. Cuando fue repatriado una multitud escuchando “Silencio” lo acompañó a la Chacarita. Otro silencio el de hoy, salvo por el perro que tal vez quiera decirle al Zorzal que en nuestro Buenos Aires querido siguen habiendo penas y olvido o quizá el lento aullido responda a evanescentes hienas eufóricas. Con todo, mejor así. Por lo menos nadie, como hace veinticinco años, salió a cantar victoria en una guerra insensata y de antemano perdida, tampoco, como hace casi treinta, a festejar un Mundial ensangrentado, o, cincuenta y dos años atrás, a agitar pañuelos blancos en la Plaza San Martín. Y mejor aun, sobre y pese a todo, Gardel sigue cantando.

miércoles, 6 de junio de 2007

Carta de Mauricio a todos sus votantes de medio pelo




Te escribe Mauricio, con el auspicio de Correo Argentino desde la planta baja del Correo que mi socio y amigo Carlitos Saúl le dejó a mi papá Franco; para agradecerte que mientras yo me quedo con todas las ganancias para llevarlas al fideicomiso que tengo en el exterior,vos -querido ciudadano-, asumís todas las deudas que dibuja mi campaña para desprestigiar a mis oponentes y llegar a la Ciudad de Buenos Aires; y también te escribo para agradecerte ese sublime momento de la dictadura en que tambén asumiste mis deudas, cuando Cavallo estatizó toda mi deuda, es decir, me quitó esa pesada carga y te la trasladó a vos, querido argentino. Y te escribo además porque llego a la política sin ser político, ya que solo soy un humilde lobbista de poder económico que manejó los destinos de este país hasta que Mr. K llegó al Gobierno; y como mi socio y amigo Carlos Saúl está en retirada, me preguntaba: qué es lo que puedo hacer por vos, querido argentino, que asumiste mi deuda, pagaste mis impuestos y asumís las pérdidas de mi Correo, mi Pago Facil, mi UTE Rentas, mis autopistas, y hasta el rescate de los "secuestros" familiares?;Te prometo llevar adelante mi plan de gobierno con tus impuestos, ya que si yo jamás pagué los míos, por qué los voy a pagar ahora, cuando puedo tener todos los beneficios que quiera y gratis, es decir, sin "retorno" alguno para mis complicados socios?; Te prometo que pavimentaré hasta las plazas y limpiaré las veredas hasta casi lograr el brillo, si eso es lo único que te importa.Solucionaré el problema de los chicos de la calle, ya que pueden vivir tranquilamente en la provincia. Haré lo mismo que en Boca, privatizaré a los empleados y haré un fondo de inversión con tu patrimonio.Vos ya me conocés, vos sabés quién soy, que te voy a andar explicando; y yo también te conozco, si me pagaste todos mis caprichos durante toda mi vida...; yo te prometo todo lo que quieras, quizás en el camino te sientas otro poco más pobre, un poco menos educado y un poco más explotado, pero la avaricia es así, vos jamás la vas a conocer porque tenés la dignidad que da la pobreza, ya lo dijo el ilustre Carlos Saúl: "siempre hubo pobres entre ustedes..."Y mi plan de gobierno seguirá con el modelo impuesto por las empresas de "la familia"; es decir, las ganancias para mi fideicomiso situado en el extranjero y las deudas para ustedes, queridos argentinos que confían en mí como su salvador..., tanta ingenuidad me conmueve casi hasta las lágrimas de Cavallo con Norma Plá. Bueno, sé que voy a contar con tu voto..., ya lo dijo el maestro: "Síganme, no los voy a defraudar..."
Cordialmente


Mauricio


Compromiso para el Cambio (de divisas).

domingo, 3 de junio de 2007

El ángel olvidadizo





Sin memoria, sin lindes, sin rabias ni amores, sin horizonte ni pena, así parecería que se votó en nuestra espantada ciudad. Previsible es que las fieras noventistas votaran a M. M., previsible es que las otras fieras noventistas votaran a Carrió y su alianza. Pero, hay una porción grande de gente que no califica en esos grupos, que por vaya a saber cuántas razones diversas aunque algunas bastante obvias, votó al empresario. Tal vez porque no tenga la hipocresía de hablar de pactos morales, porque supo hacer su mentira, porque el papá lo ayudó, tal vez más tal vez podrían juntarse. Que la socialdemocracia esté triste, bien, pero que la otra derecha esté exultante, mal.

Desde luego se puede aducir la cuestión de las radios multiescuchadas, de los diarios subrepticios y de la televisión enchastrando cada mente con su canto a la degradación.... Pero, algo más, algo más huele a podrido.

Y nos concierne a cada quien que deseamos no ver al ángel de Klee, no aquel benjaminiano de la historia sino este precario, olvidadizo y triste, agitándose aterrado.

domingo, 27 de mayo de 2007

Fabulita un poco larga que alguien me contó ayer

Tenía una casa hermosa, tenía las puertas lustradas y las paredes muy blancas sobre las que colgaban cuadros bellos, copias casi todos, decía que los originales eran difícil y además estaban mejor en los museos porque ahí, por más que fácil llegar para todos no fuera, más gente podría llegar y verlos, y de entretanto, tal vez, uno, o dos, o alguno más, seguramente iba a aprovechar acercarse lento y admirado a la tela cuidada. Cuidadas también y como le daba tenía las cosas de su casa iluminada, como se hacía el tiempo y podía, no que le sobrara, porque tenía que andar haciendo más changas de las que habría querido para tener, en el momento en que llegaban las cuentas, con qué pagar, y más quería también tener, un poco de plata para regalar a quien le anduviera cerca, alguna cosa. No regalaba nomás lo que había que ir a comprar. Estaba todo el cuartito blanco, de esmeradas luces y sillas fuertes, mesita con velador de pantalla pergamino para que la luz ocre y difuminada y tibia moldeara las caras y las luces, el amanecer de cada noche o tarde en que se podían sentar ahí, los invitados.
No dejaban de ir, no era que estuviera vacío el hermoso cuarto, pero a poco de andar con las visitas, al hombre le empezó a parecer que algo bien no andaba, y mucho más cuando un día después de que se fueron yendo sin decirle ni siquiera buenas noches, ni darle una manito siquiera para ordenar un poco las sillas, las mesas y el embrollo que habían dejado por desprolijidad pura y sin miramientos a que la bella habitación siguiese siendo tan buen sitio, y tan pulido, se encontró con que dos o tres cuadros torcidos, torcidos para él era cosa grave, justamente para él que los iba a revisar todos los días y tenía, para ayudar la vista, una escuadra que por más que lo mejor no fuera para el enderezamiento perpetuo, poca cosa le importaba al hombre o poca cuenta se daba, pensando que más que su solo ojo podía avisar. No fue uno el torcido, lo que habría podido achacarse a mero accidente, aunque igual desaprensión era, cómo, por qué acercarse de ese modo a una pared y para qué, justo en el lugar donde colgaba el cuadro si espacio no faltaba en otras partes. Pero con la cantidad fue que le entró la sospecha. Pero la sospecha se quiso espantar, la azuzó como a perro entrometido y dejó que la casualidad, preferida ahora, se le acurrucara en el ángulo oscuro donde la pared terminaba y la verja torcía. Casualidad, mejor, sin recelos ni prejuicios, cosa clara, error involuntario, descuido de una gente que a lo mejor no tenía su precaución de la simetría. Siguieron así las invitaciones, porque el hombre se había hecho desde siempre a la idea de que la soledad es mala consejera, de que nada mejor que tener alrededor con quien hablar, de que la gente tenía que juntarse como juntar tenía cada uno de su adentro, lo que mejor fuera para que, mostrándolo al otro, se le agrandara la vista y poder viera lo mejor que ése y los demás, tendrían para mostrarle.
Cuando los cuadros se fueron torciendo en forma creciente empezó ganar la sospecha, y así siguiendo, nada podía de vuelta llevarlo a la casualidad, los dedos alrededor de un marco, sobre un vidrio, y en la misma pared, dedos negros, manchas de grasa de auto, ¿de dónde vienen solos? ¿y de dónde solas se tuercen las sillas y se dejan tiradas? ¿y a santo de qué viene alguien y le dice a la vez siguiente que por qué andan mal puestas? Y por qué a la otra, ni siquiera alguien le increpa nada, ni le increpa ni le deja de increpar, ni le dice nada hasta que el tipo se imagina que le atacó la invisibilidad y que nadie lo ve, y eso a la vez le sirve para contemplar el banquete que se habían armado, no un banquete platónico, claro que no, porque habría sido eso, de tener los invasores la menor idea de qué podía tal cosa ser, casi el milagro que le curara al hombre alguna de las heridas que se había hecho queriendo arreglar una silla desclavada, subirse a una escalera, y caerse al rato, por enderezar el cuadro, haberse quedado en vela para terminar una estatuita y con la plata comprar la pintura blanca para que volviera la pared a estar como antes, no tal cosa, sino un banquete por llamarlo así aunque no correspondiera, a una parva de comida empaquetada, botellas de vino y gaseosas, en cantidad tiradas por donde fuera, y para que como en chiquero se atragantaran. Se le hizo al hombre un ensueño o sería que las ya macilentas paredes y peores luces le habían deschecho del todo la ilusión y las caras, dejando de ser iluminadas por la dulce luz tibia y ocre, develaban ahora, en el colorinche de las tiras de plástico combinando en fealdad y colores con la cara y las ropas de una mujer embadurnada que las había llevado y tapado con ellas los cuadros, un bestiario donde bailaban un estirado zorro de bigotes anchos, una larva retorcida extremadamente chica y parada en el hombro de un elefante sin trompa ni colmillos, nomás unas orejas grandes y la cara roja e hinchada tanto como todo, de pies a cabeza, de costado a costado del dúo de hipopótamas que venían caminando juntas, peleándose y al mismo tiempo con las bocazas abiertas, tirándose basuras soltadas de los dientes postizos que se les movían, atrás de las cuales llegaba una mujer con anteojos negros y una señora de apellido inglés y madrina espiritual de la de cara ocultada y boca de labios finitos y duros impedidos de sonrisa, y como si a la vieja quisiera sacársela para llevarla a algún subsuelo de poca confianza para la señora un tipo pinta de comadreja y vos de pito desafinado no concordante con el aspecto, al lado de otro que no hacía más que mirar escondido asomándose por la espalda de la comadreja esta, y más otro palmípedo sin definidos rasgos de mamífero ni ñandú descangallada, sólo que sí puercoespín cargando pelos oscuros y engrasados, ojos medio bizcos y verdosos y cara de provinciano que no sabe si en la capital se estila poner un pie después del otro para andar más elegante o cree que eso le preocupa a alguien, junto con otra alimaña de los campos secos, solo que sin pelopinchos y rapada, más una tercera del trío del interior, transparente como culebra y sin al parecer ninguna saliente de mujer, nomás fané y descangayada, con un chal rosa envolviéndole el cuello arrugado y dejando más arriba la cara de urraca sonriente que a su cuerpo de lombriz bien sentaba, y por muchos más seguida, algunos de los cuales se le colgaban del chal que iba quedando por tanto, tachonado de moscones, arañas y hasta furiosas luciérnagas un poco confundidas. Continuaba así el baile este y no era el que alguien habría preparado para prever el completo escarnio de los asistentes a la manera de la caída de esos seres putrefactos que se deshacen en alguna escena entrevista alguna vez, sino como la fiesta que mostró bailando alegres y con todos ellos unidos, a cuantas mascaritas habían reinado en los contaminados carnavales del Riachuelo, desde cuántos años atrás, triunfantes, muy triunfadores.
El portero descolocado estaba para el final del baile tirado en un rincón no sucio vaya a saberse por qué milagrosa intervención, de la pasta aceitosa y verde que había cubierto el piso y que todos con aerosoles desparramaban con serpentinas para más festejo. Dormido estaba sin una gota de alcohol ni algún tilo o clonazepam. Pura visión era todo, seguía con ésa, el sueño que se me hizo pesadilla, la negra suerte que se me había estado anunciando con los cuadros torcidos, el umbral que me olvidé de barrer el otro día, qué, qué, y así seguía este hombre con sus buceos por los vericuetos de lo que se le ofreciera como para desatarle la cinta enredada de tanta porquería instalada ahora como Pancho por su casa, precisamente ahí, en su propio lugar despaciosamente construido, donde había querido abrir la puerta para que vieran los demás los tesoros que guardaba y todos más que uno juntos no sólo los cuidaran sino que también, cada quien con lo que pudiera, los fuera aumentando.
Se le quedó en la madrugada la luz verdosienta del piso mezclada con el resplandor de la luz, subiendo igual por las paredes que ya habían dejado de ser blancas o de cualquier otro color puro y eran manchones superpuestos de varias sustancias algunas de las que, como era más que previsible ahí, estaban adquiriendo el color y el olor musgoso de la podredumbre. Ni ruido ni las bestias inhumanizadas habían quedado, solo el hombre se levantó del rincón y de no haber sido por lo que sí, efectivamente estaba viendo y con bastante asco oliendo y tocando, tal vez no habría dejado de achacarse los males a sus visiones de dormido o de despierto, y a que sólo eso había sido, y a que ahora podía repasar tranquilo el salón, las sillitas, las paredes blancas interrumpidas por el beso, las líneas sobre los planos, las caras claroscuras, las siluetas sombreadas, el torcido mesón, las flores del mantel y el sillón al lado de una cuna, y tanto más ahí, pero es que todo eso ya no era ni estaba y sí el olor, y sí como vidrio apedreado el cuarto completo. Rotos todos los cuadros quedaron en el piso sin marco, sin lámina o tela que pudiera verse entera, en una masa deformada de todas esas materias y cubiertas de la pintura verde y gomosa, ahí todo, para hacerle saber que sí era como era, que los monstruos no estaban en sus pesadillas sino afuera y que no se vestían de monstruos con señas conocidas sino con brillos y encajes, y sedas y adornos que, menos que ocultarles las deformidades no tanto de los cuerpos sino de las almas, eran ahí, puestos para más mostrarlas como aquel enano en un cochecito, que aun cuando muerto ya apestaba, seguía envuelto en paños de gasa a descorrerse para todo el que quisiera, si mucho asco no le daba el olor, ir a ver su gran dotación de algo que para nada de nada le había servido nunca ni le servía ya más. Eso recordó el hombre, y le dio en silencio gracias al que una vez se lo había contado. Se le ocurrió que nada mejor que el agua a chorros, los bomberos no se le negaron y al revés, ahí fueron todos. A la noche, se comieron en la puerta el asado y cuando como perico por su casa estaba llegando la manada de la bestial destrucción con chanchos varios, zorros, hipopótamas, larvas con cría, señoritas y amigas, un papagayo alto de anteojos, un acomodaticio alfil y cuantos más sacándose todos uno a uno contra todos y para todos, los ojos y apretujando para entrar se encontraron con un olor a vereda recién donde estaban los bomberos con las mangueras en descanso, y el hombre, parado y de tan serio casi sonriente, ante la puerta a medio abrir, y un cartelito cuyas letras ninguno de esa infame horda fue capaz de leer. O quizá, como le dijo un bombero después al hombre, eran medio cortos de vista

viernes, 11 de mayo de 2007

Vueltas por el pago


Atención pido al silencio, y más al barullo.
He andado muchos caminos
y sigo por otros ahora
He oído las voces dispares de la gente
y los disparates
uno de ellos me sugirió proponer una pregunta, a ver quién sabe la respuesta correcta: ¿qué pensaba Joyce de Una fábula de Faulkner?
No dejo de mirar el amanecer para constatar que eso de los rosados dedos es lo que de real tiene una metáfora.
Por los intersticios ando, y a la calle estoy por ir dentro de un rato.
A seguir oyendo.